Autora: Astrid Ortiz.
Pero Javier también tenía qué reconocer que
Karen era la única.
Hasta que llegó Astrid…:
Es pianista, cantante, Oradora, escritora
general y autora de esta novela.
Astrid es una joven invidente. entró a la prepa
de 15 años de edad (cuando Karen tenía 17). Los primeros días, Astrid era el
todo de Javier (había que admitirlo): su atención era para ella, si ella quería
minutos libres de clase él se los daba a todo el grupo… aunque también Astrid
llegó a sentir un poco de enamoramiento hacia él…:
Astrid piensa para sí misma: --“¡qué linda
persona es este maestro!; me abraza, me cuida, me atiende… apenas tengo poco
tiempo de conocerlo y ya me atrevo a decir que es mi maestro favorito.
¿amor? ¿acaso estoy sintiendo eso?. No; no lo
creo. Él es una persona mucho mayor que yo; ¡de verdad que esto no puede ser!.
¡AAAAAAAAAAAAASHHHHH!; ¿para qué me hago
tonta?. Si mis actitudes hacia él y mi forma de pensar en él todo el día me
dicen que este amor que siento por él es obvio. Solo espero poder
controlarlo”--.
pero claro, lo único que él necesitaba es
agarrar confianza para que ella pudiera complicarse la vida en sus clases….
Javier piensa para sí mismo: --“JEJEJE; a ésta
ya la tengo bien ganchada; ya no se me escapa”--.
pero él se confió en que Astrid iba a ser igual
que Karen, y se distanció de ella con la idea de que ella lo seguiría queriendo
y confiara ciegamente en él así como su Karen.
Astrid piensa para sí misma: --“¿cómo?: ¿ya no
eres el mismo? ¿qué pasó? ¿por qué? ¿en qué momento decidiste cambiar las
cosas?”--.
Astrid se dirige a ti (lector): -“te juro que
estuve una semana completa llorando sin querer salir de mi cuarto. Sin poder
dormir, sin querer comer. Lloraba así de la nada.
Inclusive, miento: podría decir que esto me
duró hasta meces.
En navidad de ese año me la pasé fatal. Solo
quería volver a abrazarlo, aunque sea una vez más y ya, solo quería que me
dijera que aún me quiere y que estuviera ahí conmigo”--.
Pero Javier (poco tiempo después) se percató de
una cosa: Astrid cada vez comenzaba a tener más distanciamiento con él (a pesar
de que fue difícil aceptarlo al principio y le costara hasta las lágrimas),
hasta que de plano, por más que él la buscara, no había respuesta por parte de
ella, y a partir de ahí se odiaron mutuamente.
Javier se dirige a ti (lector): --“¡¿PERO
QUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?!. ¿no se supone que ella debería quererme?. Yo no
puedo fallar ni ahora ni nunca. ¡VOY POR LA REVANCHA!”--.
Astrid siente que sufre de bullying por parte
de Javier, ya que le hace las clases meramente imposibles, no la deja adaptarse
a la forma de trabajo y le hace bromas pesadas que a la vez son sutiles para
que según él Astrid no se diera cuenta. Pero UPS, Astrid no se queda callada… y
lo reporta cada vez que algo no tolera, porque antes le tenía miedo, pero ahora
si no habla con él es porque aunque a veces sigue teniendo un poco de miedo,
sabe como buena oradora que es que no se puede razonar con personas así (o mejor
dicho): no hay manera de decirle las cosas sin una mentada de madre incluida.
¿de eso a quedarse callada? No hay duda que prefiere la mentada de madre, pero
lastimosamente una mentada no sería algo profesional….
Astrid le reportó todos sus problemas con Javier
a Antonio, un maestro a quien considerara su aliado y su abogado de confianza.
Ella hará todo lo posible y enterará a todas
las personas posibles por hacer que el problema del bullying se fuera por
completo….
Continuará…
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